Kairófrasis*
«¡Oh creyentes! Sed conscientes de Allah y hablad con la palabra apropiada» Sura Al-Ahzab 33-70
La idea “appropriati” está rondando a los Trionphi primero y al Tarocchi después desde el principio de los principios, allá por el siglo XV y XVI.
En la corte deseosa de ocio, pongamos la de Este, en Ferrara, aparecía un Antonio Cornazzano o un Matteo Maria Boiardo con un precioso Tarocchi bajo el brazo, y empezaba a repartir cartas a las damas cortesanas.
Imaginemos ese momento lleno de magia: las manos temblorosas de la duquesa Eleonora de Aragón sosteniendo la carta de LA LUNA, o su hija Isabella d’Este, sosteniendo un bello arcano iluminado con pan de oro de IL SOLE, esperando escuchar una gran revelación esotérica llena de simbolismo neoplatónico, dispuestas a escuchar quizás algo sobre lo que les espera a la vuelta de la esquina de sus destinos, y escuchan esto, o algo parecido:
LA LUNA:
“Guida il stanco nocchier a pigliar porto”.
(Guía al cansado navegante a tomar puerto.)
IL SOLE:
“Accieca col splendor chiunque la mira”.
(Ciega con su esplendor a quien la mira.)
Y todo el mundo estalla en aplausos felicitando al esforzado poeta Tarotista por su oratoria y arte improvisado…
(un verso, dos versos, a veces hasta tres de una tacada para una dama y un naipe)
¡Ah, qué tiempos aquellos!
¿Dejaron de ser las palabras ligadas al Tarot “appropriati”? ¿Cuál es la palabra apropiada frente al Tarot?
Mucho ha venido acumulándose por el camino. Entre aquel Cornazzano improvisando dísticos elegantísimos ante Eleonora y nuestro cartomante contemporáneo recitando significados aprendidos en el taller, o de boca de youtuber a oreja, o en la última mejor edición del diccionario ilustrado de Tarot y Cartomancia, hay siglos de deriva.
La carta dejó de ser la ocasión de una palabra dicha aquí, ahora, para esta dama, en este instante de la velada, y se convirtió en disparador de un código memorizado con poderes precognitivos cuánticos de portera. La Luna, en lugar de guiar al cansado navegante hacia el puerto de Isabella d'Este aquella tarde noche de Ferrara, pasó a "significar" lo inconsciente, lo femenino, los ciclos, las ilusiones —en general, en abstracto, para cualquiera, en cualquier momento.
Necesitamos además que nuestro prurito profesional no flaquee, que nuestro kung fu sea el mejor kung fu.
Los amigos con frecuencia nos dicen: “Esa frase que me dijiste…” y a veces siguen palabras elogiosas y otras menos. Pero fue una frase solo en el contexto de una conversación, dicha en el momento oportuno. Las palabras apropiadas en el momento apropiado tienen poder. Y ni siquiera hacen falta cartas.
Lo oportuno: Kairós (καιρός): el momento oportuno, el instante en que las condiciones se alinean y distinto del tiempo cronológico (chronos) y del azar ciego (týchē).
En la corte de Ferrara y en otras cortes italianas del renacimiento, poetas como Cornazzano y Boiardo ya lo practicaban: improvisaban el verso apropiado ante la carta oportuna ante la dama precisa en el instante adecuado.
Y no seamos ingenuos. Un verso declamado casi cantado por uno de estos bardos renacentistas contemporáneos de Leonardo Da Vinci en un entorno como el de Salone dei Mesi del Palazzo Schifanoia en un anochecer de primavera entre velas, aromas de jazmines y copas de vino Malvasia, haría temblar las rodillas del mismísimo Ercole d’Este.
Eran estos cortesanos artistas grandes intérpretes; dominaban la retórica y la Phrásis (φράσις): la formulación precisa, la dicción, el cómo se dice.
Esta gente tenía menos libros que muchos de nosotros en nuestras bibliotecas reales o virtuales, y movían el mundo con la lengua (de forma figurada, y a veces literal).
Eran los teurgos del Kairós y la Phrásis. Y despachaban un arcano mayor con un verso para que los cortesanos se relajasen y no se envenenasen unos a otros con cantarella. Reposemos esto.
Dice 🤖 con voz de C-3PO: “Aristóteles trató el kairós de manera transversal e implícita a lo largo de su Retórica (especialmente en la adaptación al auditorio y la circunstancia) mientras que reservó el Libro III principalmente a la léxis o phrásis (estilo y expresión). Isócrates otorgó gran importancia al kairós como capacidad de juicio práctico (phronesis) para adaptarse a las circunstancias, priorizándolo sobre una mera elegancia estilística. Gorgias, en cambio, enfatizó el poder seductor y poético del logos y la phrásis (estilo elaborado), aunque también reconoció el kairós como momento oportuno. Cicerón intentó articular ambos conceptos bajo el principio más amplio de decorum (lo apropiado, equivalente al griego tò prépon), que abarca la adecuación estilística, contextual y oportuna sin reducirlo a una operación única y claramente nombrada”.
Interesante.
Kairós y Phrásis.
KairosPhrasis.
Kairófrasis.
”¡In your face motherfucker!”… ¿Es una frase que funcionaría con kairófrasis? Nooooooo. Le falta el decoro, obviamente.
"Una palabra dicha a su tiempo, ¡cuán buena es!" dice Proverbios 15:23
Amén.
Kairófrasis, una palabra que ha venido para quedarse a nombrar el horizonte performativo del cartomante/tarotista, y que a la vez explica, a mi modo de ver, su razón de ser: Lo apropiado, dicho en tiempo y forma.
¿Quién valora lo apropiado de lo dicho y la oportunidad de lo dicho frente a unas cartas y a un cortesano o consultante? Cuando la kairófrasis se manifiesta, no hay duda. El silencio la subraya, se siente en las tripas.
Solo estamos reinventando la rueda: el timing, el sentido de la oportunidad, el zasca…
¿Dejaron de ser las palabras ligadas al Tarot y a la Cartomancia en general “appropriati”?
Podemos volver a esta pregunta. Especulo que todo el conocimiento que queramos o necesitemos absorber para acumular la suficiente confianza en nuestra competencia performativa del Tarot, es “solo” eso al final: un medio para darnos permiso a nosotros mismos, o en el peor de los casos, para que alguien nos lo dé, para empezar a hablar lo que el gatillo compuesto de cartas y consultante nos impulse a hablar. Y esperamos el advenimiento de la kairófrasis.
Escucho voces: “¿Se puede sentir el kairós? ¿Podemos intuirlo? ¿Aparece en el calendario o en las efemérides? ¿Dónde puedo hacer un taller de Kairófrasis? ¿Me puedes pasar el pdf de la kairófrasis? ¡Quiero el título de kairofrasista, pero el homologado, no el chino! ¿A quién le has plagiado esa idea?”
La performance del Tarot, su ritual laico, es una trampa ad hoc para la Kairófrasis. Se puede ser mejor o peor en esto, pero todos hemos vivido la kairófrasis fuera o alrededor de las cartas, y podemos pensar en las condiciones que la propiciaron.
Y si no te he convencido de nada todavía, nuestra pregunta: ¿Dejaron de ser las palabras ligadas al Tarot “appropriati”? Podemos darle una vuelta. ¿Desde cuándo Tarocchi y “appropriati” están ligados?
· Una fecha para el Tarocchi es 1505 (Adriano Franceschini en su artículo “Quando si inizia a parlare di ‘tarocco’: Ferrara 1505” (2003))
· Otra fecha para la concurrencia apropiada entre damas y trionfis es Venecia 1534, se publica “Triomphi de Troilo Pomeran da Cittadela composti sopra li Terrocchi in Laude delle famose Gentildonne di Vinegia” de Troilo Pomeran da Cittadela. Su sección segunda está dedicada enteramente a relacionar con una octava los triunfos del tarot a damas nobles venecianas reales.
· 1572 Girolamo Bargagli escribe “Dialogo de' giuochi che nelle vegghie sanesi si usano di fare.” donde aparece el poético "Giuoco de' Tarocchi": Se le asignaba un triunfo a una dama o a un caballero del círculo, y el poeta de turno tenía que inventar en el acto un motivo, una rima o una comparación ingeniosa que justificara por qué esa persona se parecía a la carta del Mundo, de la Justicia o del Amor.
O sea, en la aproximación más temprana, la separación conceptual documentada entre “Tarocchi” y “Appropriati” es de ¡solo! 29 años, entre 1505 y 1534. Si consideramos que estas son “pruebas” documentales, y la improvisación poética en las cortes es tan antigua como los trovadores, podemos aventurar sin mucho riesgo que la pareja Tarocchi y Appropriati lleva junta desde mucho antes. Yo me mojo y digo que desde el momento en que un juego de triunfos salió del taller del bueno de Iacomo, Sagramoro para los amigos, en Ferrara en 1442. ¿Qué tal esto para iluminar los misterios del Tarot?
Tristemente y a pesar de estas ocurrencias, seguiremos sin saber cómo se las apañaban aquellas pobres gentes para encontrarle interés al Tarot sin todo lo que sabemos nosotros ahora… Es increíble que haya podido sobrevivir él solo tantos siglos sin Etteilla. Eso sí que es un misterio, igual que el cómo se mantenía la gente pegada a la tierra antes de que a Newton le golpeara una manzana en la cabeza. Solo sabemos de esa época que los megalitos se movían con mucha más facilidad que después de Newton, pero poco más.
El Tarot y la Kairófrasis. Juntos desde el principio.
*Kairófrasis (f.). Del griego kairós (καιρός, momento oportuno) y phrásis (φράσις, formulación, dicción). Operación retórica consistente en la articulación entre el momento oportuno y la formulación precisa, donde la pertinencia de lo dicho es inseparable del instante en que se dice, de modo que ni el contenido podría haberse formulado de otro modo sin romper la oportunidad, ni la oportunidad podría haberse honrado con otra formulación sin perder lo dicho.
Sed Deus Plus Scit.
ODV




Me ha encantado la Kairófrasis, por supuesto que me anoto al taller cuando te animes a darlo jajaja.
Qué bonito traer la improvisación poética del tarot de antaño, vigente como siempre, que justamente como dices, solo funcionará en el momento justo, preciso, y se esfumará porque jamás se presentarán de nuevo las mismas condiciones que propicien las idénticas intersecciones ni encuentros. Y eso es hermoso!! ¿Por qué querríamos replicarlo? ¿Es posible siquiera? Es más interesante investigar, pensar, sentir, contemplar las condiciones para que eso ocurra… y ese me parece un camino infinito y casi sagrado. De todo mi gusto, por cierto. Gracias como siempre Oscar!
Oscar, qué artículo más bello, lúcido y necesario.
Has devuelto el Tarot a una escena casi musical: una carta, una dama, un poeta, una sala encendida por velas, y esa palabra que no viene a “definir” el arcano, sino a tocar el instante exacto.
La Kairófrasis me parece una palabra preciosa porque nombra algo que todos hemos sentido alguna vez: cuando una frase llega a tiempo, no explica; abre. No interpreta; afina. No cae como sentencia, sino como una cuerda bien pulsada.
Felicitaciones, Oscar. Este texto no solo ilumina una dimensión histórica del Tarot: también recuerda que leer cartas es, antes que nada, aprender a hablar con presencia, con decoro y con alma.
La carta puede estar sobre la mesa, pero el milagro ocurre cuando la palabra encuentra su hora.
Gracias 🎩👏👏👏👏👏👏👏👏